Estreno: 23.I.1936 (Orquesta de la Radio Columbia dirigida por su autor / en transmisión radial)
Duración aproximada: 12 minutos.
VG: 4
Discografía:
CD: The New World Symphony Orchestra, Michael Tilson Thomas (Argo)
CD: London Symphony Orchestra, Eduardo Mata (Vox, Brilliant classics)
CD: The Stadium Symphony Orchestra of New York, Carllos Chávez (Soundmark)
CD: Mexico National Autonomous University Philharmonic Orchestra, Ronald Zollman (Urtext)
CD: Simon Bolivar Symphony Orchestra of Venezuela, Eduardo Mata (Dorian)
CD: Orquestra Sinfonica de Xalapa, Orquestra Sinfonica de Minerla, Herrera de la Fuente (Guild)
CD: Orquestra Filarmonica de la Ciudad de Mexico, Enrique Batiz (ASV)
Otras Sinfonías del autor
- Sinfonía 1.
- Sinfonía 3.
- Sinfonía 4.
- Sinfonía 5
- Sinfonía 6.
Comentario: La Sinfonía 2 de Chávez es la sinfonía latinoamericana más conocida a nivel mundial. La tocan con cierta frecuencia orquestas como la Filarmónica de New York, Berlín y Londres. No obstante, su fama puede mover a error. En efecto, Carlos Chávez parece en esta composición un hermano directo de Villa-Lobos pasado por Stravinsky, pero la verdad es que Chávez fue un compositor más vanguardista y cosmopolita que como se muestra en esta su obra más conocida y abiertamente popular.
La Sinfonía India es irresistible en sus ritmos, colores y potencia sonora (su coda suele causar el delirio del público). Sus elementos étnicos son honestos y documentados: los temas son originalmente indígenas y Chávez les da un valor sinfónico innegable. La orquestación es maestra e incluye una plantilla de percusión generosa que contempla instrumentos "exóticos" como la jicara de agua y güiro, entre otros. Esto la convierte en una obra digna de verse en vivo.
La obra merece su fama y es una excelente puerta de entrada al fascinante mundo sinfónico de la América que está al sur de los EE.UU.
CD: Tampere Philharmonic Orchestra & Choir, Hannu Lintu (Ondine)
CD: Leeds Festival Chorus, BBC Philharmonic, Gennady Rozhdestvensky (Chandos)
CD: Royal Scottish National Orchestra, Petter Sundkvist (Naxos)
Otras Sinfonías del autor
- Sinfonía de estudio 1.
- Sinfonía de estudio 2.
- Sinfonía de estudio 3.
- Sinfonía de estudio 4
- Sinfonía 1.
- sinfonía 2.
- Sinfonía 4 (incompleta)
- sinfonía 5 (incompleta)
Comentario: La Tercera es probablemente la mejor sinfonía de Enescu y probablemente la obra maestra del género en Rumania. A pesar de estar rica y brillantemente orquestada, es de una densidad conceptual que evita todo efectismo. El inicio es tremendo: oscuro y dramático para devenir una orgía sonora muy en sintonía con los modos de Scriabin. Podemos apreciar la orquesta de Richard Strauss, pero incluso a Puccini y a Dukas. No debemos engañarnos, los ropajes son brillantes, pero la furia y la desolación nos aguardan en rincones ocasionales, pero devastadores. Sin ir más lejos, en medio del segundo movimiento que se aprecia como un divertimento, sobreviene una disonante intervención de metales de atractiva brutalidad. En el final, al fin el discurso se vuelve más amable. Entran las vocalizaciones del coro y el sonido de las campanas dan algo de sosiego a una partitura que no oculta su drama.
Una obra para oír muchas veces. Siempre le encontraremos una vista nueva a este genial, intenso y bello paisaje sonoro.
Desde youtube, la sinfonía 3 de Enescu en una lectura maestra del vivo, con Gergiev.
Estreno: 22.IV.1915 (Gothenburg / Orquesta Sinfónica de Gothenburg dirigida por el compositor)
1. Allegro energico
2. Andante
3. Scherzo: allegro, ma non troppo presto
4.
Finale: sostenuto - Allegro vivace
Duración aproximada: 45 minutos. VG:
5
Discografía:
CD: Malmo Symphony Orchestra, Neil Thomson (Daphne)
CD: Göteborgs Symfoniker, Neeme Järvi (DG)
CD: Göteborgs Symfoniker, Neeme Järvi (BIS)
CD: Stockholm Philharmonic, Stig Westerberg (Caprice)
CD: Royal Scottish National Orchestra, Petter Sundkvist (Naxos)
Otras Sinfonías del autor
- Sinfonía 1.
-
Sinfonía 3 (fragmento).
Comentario: Estamos ante una sinfonía fácilmente querible. No me puedo imaginar un comienzo mejor: una simple figura rítmica como primer tema y un segundo tema de una belleza indescriptible, una de esas melodías que no bien son oídas por primera vez ya son viejas conocidas. El estilo de Stenhammar es clasicismo en estado puro, llevado con vuelo poético y aristocrática elegancia. En esta música están los modos de Mendelssohn, también Sibelius y algo muy propio de Stenhammar: señorío, cierta noble distancia que es quizá una de las marcas del verdadero genio artístico. El Andante de gran nobleza y algo de soterrado sufrimiento es seguido por un precioso scherzo. En el final, algo de academicismo no es impedimento para que el compositor arme una pieza brillante, sabiamente contrapuntística que remata en una coda impresionante.
Sin duda una obra maestra y un orgullo de la música sinfónica sueca.
Discografía:
CD: Helsinki Philharmonic Orchestra, John Storgards (Ondine)
CD: Oulu Symphony Orchestra, Arvo Volmer (Alba Madetoja)
CD: Helsinki Philharmonic Orchestra, Jorma Panula (Chandos)
Otras Sinfonías del autor
- Sinfonía 1.
- Sinfonía 3.
Comentario: Otro gran sinfonista finlandés. Madetoja vivió en la misma época de Sibelius y quizá es el contemporáneo que más se le parece. No obstante, Madetoja va ganando adeptos gracias a la propia luz que irradia. Sus tres sinfonías son magníficas, pero la segunda es la más generosa en términos sonoros y emocionales. Escrita bajo la influencia de la cruenta guerra civil de Finlandia, la obra es brillante pero dramática. La preciosa melodía de la exposición se desarrolla de modo fluido marcada por un bajo que nos recuerda la Sexta de Bruckner, y va adquiriendo tonalidades muy variadas con intercalaciones de sonidos propios de las aves boreales. El resultado es de una modernidad que nos remite a Sibelius, sin duda, pero también a los impresionistas. El movimiento lento es un instante de bucólica belleza con maderas fuera del escenario. El scherzo es sensacional: extenso y violentísimo por momentos. Es el centro del drama (quizá aludiendo a su hermano fallecido en el conflicto). El cuarto movimiento actúa como una resignada coda. Un cierre muy adecuado a una obra maestra que nos muestra que la violencia extrema duele más cuando se expone tan bellamente. Acá no está solamente la muerte, sino la lírica contemplación de la humanidad que se apaga por instantes. La sensación no es de tragedia abierta, sino de resignado abandono ante la realidad de la condición humana.
Estreno: 14.V.1899 (París / Orquesta dirigida por el compositor)
1. Introduction Et Ouverture. Modere-Vif-Movt De L'Introduction.
2. Danses. Tres Fiv-Dedoublez Movement.
3. Pastorale. Modere.
4. Finale - Vif.
Duración aproximada: 45 minutos.
VG: 5
Discografía:
CD: Malmö Symphony Orchestra, Thomas Sanderling (BIS)
CD: BBC Scottish Symphony Orchestra, Jean-Yves Ossonce (Hyperion)
CD: L'Orchestre de la Suisse Romande, Ernest Ansermet (DECCA)
Otras Sinfonías del autor
- Sinfonía 1.
- Sinfonía 2.
- Sinfonía 4.
Comentario: El francés Magnard es un compositor injustamente desconocido por el gran público. Sus sinfonías son espléndidas y la Tercera de ellas se eleva fácilmente a la categoría de obra maestra. Si, como sostenía Mahler, una sinfonía es un mundo hecho sonido, esta Tercera califica como un mundo amplio, misterioso, de vastedades espirituales que esconden el pavor y la belleza por partes iguales. A Magnard se le ha calificado como el Bruckner francés... y esto en cierto en gran parte: ahí están esos cornos sobre el sustrato de la cuerda en el primer y cuarto movimientos o los corales olímpicos, pero Magnard no alcanza el terror metafísico del austriaco. A cambio, nos ofrece universos quizá más sutiles. Esto se revela en el movimiento lento: nada de sentimental, de una poesía postwagneriana muy atractiva, en particular hacia el final cuando la línea melódica se expande generosamente. Los finales de Magnard son espléndidos (quizá mejores que los brucknerianos) y este en particular es paradójicamente ensimismado y grandioso a la vez. Quizá es lo que más me gusta de esta magnífica obra: en medio del crispado discurso, de pronto asoman esos metales casi en sordina, flotando sobre una cuerda que pareciera venir de una dimensión o muy distante o mejor. La sensación es atemporal, poética y profundamente espiritual.
SINFONÍA "DE PROFUNDIS" (Ad maiorem Dei gloriam) (1984)
Estreno: 1985 (Santiago / Orquesta Sinfónica de Chile / Rosario Cristi, Juan Carlos Zorzi)
1. Allegro.
2. Lento Texto: Salmo 129.
Duración aproximada: 20 minutos. VG: 3
Discografía:
CD: Orquesta Sinfónica de Chile / Rosario Cristi, Juan Carlos Zorzi (SVR)
Comentario: Se trata de la única sinfonía del maestro chileno. Si se revisa la partitura, aparece el título de Sinfonía 1. De modo que existió, al menos, la intención de una segunda sinfonía. La música de Riesco es excelente; en sus mejores momentos muy imaginativa y con un llamativo uso de la tímbrica. En sus momentos menos inspirados se torna académica, aunque siempre de gran factura. Lo anterior podría resumir bien lo que encontramos en esta obra. Un primer Allegro que, según las propias palabras del compositor, le costó menos componer. Es lo mejor de esta obra: ritmos agresivos y un uso muy sabio de la percusión. El lento introduce la voz humana y la música se subordina a ella de modo reverencial. El hondo sentido espiritual del salmo no supera la más espontánea manifestación del primer movimiento. Al parecer, un Riesco más atrevido y suelto daba mejores frutos que el Riesco devoto de su propia música y creencia. Una lástima que un autor tan dotado haya renunciado, por este mismo respeto reverencial ante el misterio, al tercer movimiento que tenía planeado en un principio. El regreso a lo puramente instrumental quizá habría elevado todavía más una composición muy atesorable.
Muy interesante el profundo análisis que hace de su propia sinfonía el compositor en la Revista musical chilena.
SINFONÍA 10. OBRA HIPOTÉTICA A PARTIR DE LOS APUNTES BIAMONTI 838 (1827)
1. UN BEETHOVEN FALSO.
La existencia de la Décima de Beethoven es una historia larga y digna de una novela de misterio (de hecho existen dos). La primera vez que el gran público oyó hablar de la obra lo hizo gracias a unos Lps que proclamaban una nueva sinfonía de Beethoven. En realidad de Beethoven no tenía nada. Se trataba de la Sinfonía Jena, que en algunas partes fue numerada como Décima de Beethoven. Hoy sabemos que su compositor fue Friedrich Witt.
FRIEDRIC WITT (ALEMANIA: 1770-1836)
SINFONÍA 14, EN DO MAYOR. "SINFONÍA JENA" (1793) Estreno: Posterior a 1911?
Duración aproximada: 28 minutos. VG: 4 Otras sinfonías del autor:
- Sinfonías 1 a 13.
- Sinfonías 15 a 18. Discografía:
CD: Sinfonia Finlandia Jyväskylä / Patrick Gallois, conductor (NAXOS)
Comentario: Redescubierta en el siglo XX, la Sinfonía Jena fue atribuida erróneamente a Beethoven. Esta falsa atribución es explicable si consideramos la gran calidad de la obra. Se trata de un magnífico ejemplo de sinfonía clásica que en nada desmerece al lado de los ejemplos de Haydn; incluso se ha llegado a plantear que se trataría de un pastiche en estilo de este compositor. Sea o no cierto este hecho, la obra es muy ingeniosa, chispeante y de impecable factura. Una gran sinfonía. Al menos el error de la paternidad de la obra nos hizo conocer una partitura maravillosa. De la otras sinfonías del autor se pueden encontrar otros ejemplos, igualmente espléndidos.
La Sinfonía Jena desde youtube
2. ¿LA DÉCIMA DE BEETHOVEN?
Sobre la "verdadera" Décima de Beethoven tenemos un rumor, por cierto, justificado: Karl Holz later, un amigo de Beethoven testificaba que le había oído tocar a Beethoven el primer movimiento de una nueva sinfonía. Esto después del estreno de la Novena y el mismo mes de la muerte del compositor. Para aumentar más la probabilidad de una nueva sinfonía, Beethoven había escrito meses antes de su muerte a la Sociedad Filarmónica de Londres, agradeciendo un dinero que le habían enviado y ofreciéndoles su nueva sinfonía en la cual ya estaba trabajando.
Quizá Karl Holz later oyó mal. Quizá Beethoven –como lo haría Sibelius más de un siglo después- estaba ofreciendo algo que no existía, al menos en el estado en que decía que existía. Veamos lo cierto:
La evidencia objetiva nos dice que:
1. Beethoven estuvo trabajando con dos sinfonías al mismo tiempo. Era la época durante la que intentaba armar la Novena. Este proceso abarca apuntes que se remontan a 1811. El procedimiento de usar apuntes distantes en el tiempo no era nuevo en Beethoven. Se sabe que una de las sinfonías tendría final instrumental (la que se daría en Londres, por un encargo de 1817 de la Sociedad Filarmónica de dicha ciudad y formalizado en 1822 por contrato) y la otra, un final vocal en Alemán (la que llevaría por título Sinfonía Alemana).
2. La musicalización de la Oda a la Alegría que hoy ocupa el final de la Novena ya estaba tomando forma entonces como una cantata independiente.
3. En su última época, Beethoven resolvió reunir los materiales en una sola sinfonía para cumplir con el contrato de 1822, aprovechando los tres movimientos instrumentales que ya existían, a los cuales sumó la cantata independiente sobre textos de Schiller. No consideró un final instrumental que tenía avanzado.
4. En el camino quedaron materiales dispersos que se reciclaron en otras composiciones, entre ellas el cuarteto N° 13, op. 132, que recicló el final no utilizado por la Novena.
5. Quedaron otros bosquejos. Son esos de los cuales se especulan como pertenecientes a la Décima sinfonía. Esos bosquejos llevan el número Biamonti 838.
De lo anterior se concluye que:
1. En estricto rigor no hay Décima Sinfonía.
2. En estricto rigor sí existen apuntes que pudieron formar parte de una Décima sinfonía y que definitivamente no formaron parte de la Novena ni de otra composición de la última época.
3. Es probable que haya existido, al menos, un primer movimiento de la Décima destruido ante la inminencia de la muerte, pero del cual sobreviven algunos bosquejos, además de apuntes de los otros movimientos. Al parecer, Beethoven quería componer una última sinfonía, esta vez sí con final instrumental.
3. LOS APUNTES BIAMONTI.
Para comenzar, pueden oír algunos de los cerca de 400 compases de los apuntes Biamonti, pertenecientes a unos hipotéticos primer y tercer movimientos. Por cierto hay más. Ningún apunte supera los 30 compases seguidos. Los que acá se ofrecen fueron transcritos por Gerd Prengel a MIDI. Además se agrega un desarrollo del Scherzo por el mismo Gerd Prengel.
Los apuntes Biamonti 838 han dado origen a una reconstrucción completa de la Décima, a otra parcial y a dos obras sinfónicas inspiradas en ellos. Aparte de esto, existe una Décima de Beethoven a partir del estilo del compositor realizada por un ordenador y una ópera rock basada en esta hipotética obra… ya iremos por todo aquello.
Vamos a la reconstrucción que inició la polémica…
4. BEETHOVEN: SINFONÍA EN MI BEMOL MAYOR, BIAMONTI 838. "DÉCIMA" (1827 / reconstrucción de un hipotético primer movimiento a cargo de Barry Cooper, 1988)
En 2013 se cumplió un cuarto de siglo de la polémica reconstrucción del profesor Cooper. Hasta ese entonces, la llamada “Décima Sinfonía” sumaba más de 100 lecturas en vivo en más de 20 países. El escándalo surgió a fines de los 80, junto con la publicación del disco en que Wyn Morris dirigía a la Sinfónica de Londres estrenando la supuesta Décima Sinfonía del genio de Bonn. El disco se acompañaba de una explicación del mismo profesor Cooper. Fue un superventas. El trabajo del académico era, sin duda, serio: mostraba profundo conocimiento de cómo trabajaba Beethoven y su tratamiento de los apuntes Biamonti era muy convincente. Su reconstrucción del primer movimiento era coherente y respetuosa con los apuntes. Claramente era algo convencional en pasajes en que Beethoven habría puesto más inventiva. El movimiento de entre 15 y 20 minutos presenta música muy bella y un desarrollo poderoso. Nos encontramos con música que se relaciona con la Sinfonía 7, con la obertura “La consagración de la casa” y con la Sonata Patética en el bello tema introductorio.
VG: 3
Duración aproximada: 17 minutos.
Discografía:
CD: Czech Chamber Philharmonic Orchestra, Douglas Bostock (Clasico)
CD: City of Birmingham Symphony Orchestra, Walter Weller (Chandos)
CD: London Symphony Orchestra, Wyn Morris (Musical Concepts)
Acá les dejo la explicación del mismo Cooper sobre su reconstrucción.
Su edición del primer movimiento en una de sus tres lecturas llevadas al disco.
La misma edición con Wyn Morris en la conducción.
Un foro muy interesante en el cual se discute sobre el asunto, en él interviene uno de quienes han completado la Décima.
5. LUDWIG VAN BEETHOVEN: SINFONÍA EN DO MENOR, BIAMONTI 838. "DÉCIMA" (1827 / reconstrucción hipotética de la sinfonía completa a cargo de Hideaki Shichida, 2013)
1. Primer movimiento.
2. Andante.
3. Scherzo.
4. Finale.
Duración aproximada: 50 minutos.
VG: 2
El compositor japonés Hideaki Shichida (nacido en 1957) también intentó su Décima de Beethoven. No se limitó al primer movimiento como lo hiciera Cooper, sino que además consideró los apuntes del scherzo (tercer movimiento) y unos pocos compases del segundo y del último movimientos. El resultado, una sinfonía de más de una hora que –según sus palabras- imita el último período beethoveniano… no soy un experto en Beethoven, pero sí he oído toda la obra del compositor y ese último período varias veces... lo que oigo no me suena a aquello -ni a Beethoven-, salvo por el primer movimiento: el más logrado de este intento. Dicho movimiento consiste en una reconstrucción cercana a la que realizara Cooper (quien claramente no imita el último período, sino el intermedio), pero más atrevida e imaginativa.
Más allá de que se trata de un trabajo tremendamente especulativo, al menos usa todo los apuntes Biamonti existentes (me parece que en total no sobrepasan los 400 compases, de los cuales, aproximadamente 200 se usan en el primer movimiento).
El primer movimiento de la Décima "de Hideaki Shichida" también se ha interpretado con orquesta, y más de una vez (la primera fue en 2013). Quizá amerite una lectura completa para salir de dudas sobre los méritos de esta música. Lo curioso es que ese primer movimiento orquestal se inicia con unos acordes que no están en los MIDI existentes de la obra completa y que son idénticos a los iniciales que usa el profesor Cooper.
La partitura se puede bajar gratuitamente desde internet. De modo que si una orquesta desea atreverse, acá está la Décima de Beethoven.
Desde youtube. La Décima de Beethoven por Hideaki Shichida
Desde youtube el estreno con orquesta del primer movimiento.
La página con un concierto dedicado a rarezas beethovenianas en donde se interpretó este movimiento.
6. UNA SINFONÍA INSPIRADA EN LOS APUNTES BIAMONTI
GERD PRENGEL
GERD PRENGEL. SINFONÍA EN DO MENOR (2011, “Décima de Beethoven”, basada en los apuntes Biamonti 838).
1. Andante /Allegro con brio ed appassionato.
2. Andante cantabile.
3. Scherzo Allegro con brio.
4. Allegro con spirito
Duración aproximada: 42 minutos VG: 2
Hasta hace un par de años, esta composición se conocía como la Décima de Beethoven en edición de Gerd Prengel. Posteriormente, el sentido común, llevó a su autor a quitar esa intención que es más propia de un filólogo que de un compositor. No fue el único cambio. La primera vez que pude oír esta “Décima” tenía tres movimientos. Posteriormente aparecería en su actual estado, con el Finale que faltaba.
Se ve que Gerd Prengel es un tipo amable, espiritual y de excelente trato. Tiene su propia web con composiciones propias y sus reconstrucciones beethovenianas en partituras y MIDI (algunas de ellas se han llevado al vivo).
Esta Sinfonía en do menor, le dura algo menos que el intento de Décima a Hideaki Shichida. Es curioso, pero el primer y tercer tiempos presentan similtudes, lo que sería un índice de que esos apuntes son bastante incuestionables en cuanto a lo que pudieron haber significado.
Me gusta bastante esta sinfonía de Prengel. Su primer movimiento toma muy libremente los apuntes Biamonti y construye un movimiento muy dinámico y dramático, de sincera nobleza (realmente suena al mejor Beethoven). Al igual que en la reconstrucción de profesor Cooper (quien paradójicamente considera otros y más abundantes apuntes para su reconstrucción del primer tiempo), la cercanía con la Séptima es notoria. El Andante está más logrado que el de Hideaki Shichida. Es muy bello, pero –como sucedía con el japonés- de Beethoven poco. No sé por qué, pero ese ambiente pastoral es muy a lo Vaughan Williams. El scherzo es más directo y más logrado que el del japonés. Solamente el final es decepcionante, demasiada divagación para ser Beethoven o, incluso, Prengel.
En fin, en términos generales, es una composición con belleza suficiente. Más cercana al Beethoven de la época intermedia que la final. Me gustaría oírla con orquesta.
7. OTRA SINFONÍA INSPIRADA EN LOS APUNTES BIAMONTI
ADRIAN GAGIU
ADRIAN GAGIU: SINFONÍA 4 EN MI BEMOL MAYOR. "HOMENAJE A BEETHOVEN"(2003, basada en los apuntes Biamonti 838)
1. Andante-Allegro con brio-Andante.
2. Presto.
3. Adagio.
4. Moderato.
5. Allegro moderato-Andante.
El compositor (¿rumano?) Adrian Gagiu también se atrevió con los apuntes Biamonti, pero desde un principio concibió la obra como composición propia. En realidad Gagiu realiza un atractivo pastiche “alla Beethoven”. Su primer movimiento usa el mismo material del profesor Cooper, pero de un modo más atrevido y con una gran riqueza contrapuntística que hace que realmente o asociemos al último período del genio de Bonn. El Scherzo, con el mismo material usado por Prengel y Shichida, está ubicado esta vez en segundo lugar. Le sigue el movimiento lento bellamente contemplativo seguido sin interrupción por una fuga. Para el movimiento final (el quinto en esta sinfonía) deja uno mucho más armado e inspirado que el de los autores ya citados.
Esta Cuarta Sinfonía de Gagiu resulta quizá ser el mejor intento de reconstrucción de la Décima de Beethoven. A esto colabora el gran uso de los recursos que le permite su “orquesta electrónica”
8. UN BEETHOVEN VIRTUAL: David Cope / Emmy: Sinfonía 10 de Beethoven. (2012)
El universo que han generado los apuntes Biamonti 838 se concentra en los cuatro intentos descritos anteriormente. Claramente son trabajos especulativos más cerca del pastiche que de la real reconstrucción, pese a que al menos el primero de ellos - el del profesor Cooper- posee indudable rigor académico. Esto no quiere decir que la Décima de Beethoven se acabe en esos apuntes o intentos reconstructivos…
¿Puede existir otra Décima de Beethoven, que no esté basada en los apuntes Biamonti 838, únicos vestigios de esta hipotética composición? Vamos por parte.
1. Sí, existe otra Décima de Beethoven… su extensión es de una hora.
2. Esta Décima no la compuso Beethoven.
3. Pero esta Décima sí tiene los modos beethovenianos.
4. Esta Décima no la compuso un ser humano.
¿Se acuerdan de HAL 9000? Pues, en música ya es real. Se llama EMMY y su programador es David Cope. En términos simples, Cope analizó, deconstruyó los procedimientos de Beethoven y los formalizó mediante algoritmos. De este modo, según Cope, enciende el asunto y EMMY compone sola una sinfonía completa o lo que sea (dicho sea de paso, ha compuesto una ópera con los modos mahlerianos… se pueden encontrar fragmentos en youtube)
¿El resultado? No he oído la obra completa, ya que habría que comprarla en Amazon (yo no puedo comprar en MP3 desde Chile y no voy a pagar impuestos y demases por este experimento, aunque he estado tentado).
Pero sí existe un fragmento en youtube.
No me disgusta nada como suena. La Misa Solemne se le asoma a cada rato. Con orquesta se oiría de modo más convincente. No está mal. Si a EMMY le pudieran insertar los Biamonti y darle algunas indicaciones, capaz que supere a los esforzados muchachos que se han atrevido a ser crucificados por su osadía.
Más allá de que esto es un mero experimento con resultados perturbadores en el mejor de los casos, el tema es tremendamente interesante. Acá la página de David Cope, en la cual explica cómo programa a EMMY, de pasada nos da su particular enfoque de la creatividad musical y del funcionamiento del cerebro en el proceso de composición.
una entrevista muy interesante a Cope
9. LA ÓPERA ROCK. Beethoven's Last Night
Era que no, Beethoven y su melena no podían pasar inadvertidos como tema de ópera de Rock. El resultado un Fausto-Beethoveniano negociando con seres del ultramundo. Se supone que está componiendo la Décima, pero me he oído la obra entera y de los apuntes Biamonti nada de nada. Una curiosidad que no deja de tener su atractivo.
La Décima de Beethoven ha sido fuente de inspiración y conspiración para –al menos- dos novelas. Como el tema de estas sinfonías hipotéticas me interesa, un servidor se leyó una de ellas y debo reconocer que no lo pasó nada de mal. Era la novela de Máximo Pradera: La Décima de Beethoven. Obra de correcta prosa alla Dan Brown, con un capítulo precioso que me ha recordado mucho la maravillosa película: “Beethoven lives upstairs”. En este, lo mejor del libro, un Beethoven menos rabioso que de costumbre le explica a un niño su nueva obra, la cual constará de cinco movimientos (como sinfonía mahleriana con scherzo de bisagra)y requerirá de pianos en su plantilla. Bien por Pradera, quien sin pretensiones y no poco humor se da maña para generar un producto, sin duda, inteligente. Por cierto, el primer movimiento que se describe, es el que completara el Dr. Cooper.
Joseph Gelinek (Máximo Pradera): La Décima sinfonía